El secreto de la larga vida

Durante muchos años, científicos e investigadores dedicados al estudio del ser humano y de sus procesos físicos y químicos, se han esforzado en descifrar la incógnita de la longevidad.

Para ello han acudido a lugares muy específicos del planeta, donde habitan personas que viven hasta 130 años y que se reconocen como personas de excelente salud. En estos mismos lugares los investigadores han estudiado que tipo de vida han tenido esas comunidades: qué se come, qué se bebe, etcétera, para saber si en ello radicaba el secreto de su larga vida.

Los lugares a los que hacemos referencia son pocos. Entre ellos se encuentra la provincia de Hunza situada en lo alto de ¡as montañas del norte de la India, en las laderas de Hindú Kush, lugar que dio origen a la leyenda de Shangrilá; el condado de Georgia en lo alto de las montañas rusas; un remoto valle montañoso al las afueras de Mongolia; en el también montañoso Valle de Vilcabamba en Ecuador.

A principios de 1930 el Dr. Henri Coanda, hombre de ciencia rumano conocido como el Padre de los fluidos, realizó viajes de investigación a todos y cada uno de estos lugares. Como resultado de sus investigaciones, el Dr. Coanda llegó a la conclusión de que

Era el agua de estos sitios la responsable de conservar la salud y larga vida de sus habitantes.

Por mucho tiempo se había tenido a creencia de que el secreto de la longevidad de estas personas se encontraba en lo que comían; pero aún cuando la dieta en sí es de extrema importancia, el verdadero secreto se encontró en lo que bebían. El doctor Coanda empleó la mayor parte de su vida (que fueron más de 100 años) en la búsqueda del secreto del agua de Hunza.

A su muerte, sus colaboradores después de otros 24 años de trabajo, obtuvieron la respuesta.

El secreto de la longevidad, de algún modo, radica en la estructura del agua

Y ya que ésta contiene cristales líquidos de afinidad variable; es decir, cambia de estructura molecular dependiendo de los campos de energía internos o externos.
En México, después de muchos años de investigación, la doctora Esther del Río y un grupo de colaboradores encontraron que el agua que contiene nuestro organismo y que conserva nuestro cuerpo tiene una estructura molecular similar a la de las aguas de Hunza, Vilcabamba, Georgia, Mongolia y Perú.
Es decir, es también agua cristal líquido en forma de clatrato, también llamada reînnoa Agua Cristal Líquido®.

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