La fuente de la eterna juventud

Al envejecer las células van quedando sin poder comunicarse y pierden la capacidad de hacer cristales liquidos.
Así pues, el proceso de transformación del agua en el cuerpo estaría íntimamente ligado al proceso de envejecimiento. Conforme la edad avanza, el cuerpo se va secando. Por más agua que se tome, las células empiezan a morir lentamente. La piel se arruga. El organismo pierde energía y vitalidad.

“La longevidad va de la mano del cristal líquido”, asegura la doctora.

El agua, que ha sido venerada desde tiempos inmemoriales por todas las civilizaciones y culturas, resulta ser, en efecto, la famosa fuente de la juventud.
Si las células pudieran mantener la capacidad de transformarla, no tendrían que envejecer. El problema es saber qué es lo que ocasiona que la célula pierda esta capacidad. Por un lado, dice la doctora del Río:

Parece ser que el proceso está estrechamente vinculado con lo que conocemos como radicales libres, que son los responsables de que se cree desorden en las células. Dijimos que la característica principal del agua cristal líquido es que sus moléculas están organizadas”

Ahora bien, en la naturaleza hay distintos tipos de cristales líquidos. Los lugares de la tierra en donde el agua cristal liquido se estructura de manera natural son invariablemente poblaciones de gran altitud, situadas cerca de 7,000 metros sobre el nivel del mar. Estos lugares son el Valle de Hunza, en la India; las montañas de Azerbaian, a 7,000 metros de altitud; las montañas de Georgia, en Rusia; el Valle de Vilcabamba, en Ecuador. Las personas que viven en esos lugares tienen la fama de vivir 100, 120 o 130 años, muchos más allá del promedio general.
Pero la doctora Esther del Río, que ha recorrido esos lugares y ha estudiado la composición del agua, no se conformó con saber dónde y cómo era esa agua tan apreciada. Los años de trabajo arduo y dedicado rindieron fruto, y encontró un método para transformar el agua normal en estructurada, fuera del organismo.
Esté método, de su invención y patente; organiza el agua para que el organismo la utilice de inmediato, sin tener que transformarla. Así, las personas que perdieron la capacidad de hacer cristal líquido en sus células, pueden ingerir esta agua ya estructurada, lo que indudablemente les redunda en salud.

El agua cristal líquido que se produce en el laboratorio de la doctora del Río pasa por una transformación que cambia la estructura molecular. Primero se purifica, luego pasa al aparato de bombardeo, donde se polimerizan 37 moléculas de agua pero no se cambia su composición. Se trata de una transmutación de electrones y protones (cambio físico, no químico). El agua no es radiactiva; no se echa a perder y nunca pierde sus propiedades, a menos que hierva. Producir cada garrafón de 20 litros tarda 40 minutos. El agua cristal líquido, pesa mucho más que el agua normal. Los garrafones de agua están a la venta en la clínica therese Dilor, que dirige la Doctora Esther del Río en la ciudad de México y en la pagina

“Somos una fabulosa armonía entre magnetitas y cristal líquido; y activas antenas parabólicas, por el campo magnético que se produce alrededor de nuestro cuerpo y que abarca nuestras manos y pies. Nuestras vibraciones afectan, definitivamente, a nuestro alrededor y viceversa”

Para concluir, la doctora Esther del Río hace un comentario de profundas implicaciones para la medicina: “Para tratar cualquier enfermedad es necesario primero restablecer el sistema de magnetitas y cristal líquido del organismo, lo que permitirá la comunicación adecuada entre las células. Porque cada sensación, cada sentimiento que se produce en el cerebro, es una molécula química que en el espacio tiene una figura geométrica que transmite distintas longitudes de onda vibratoria que son capturadas en el cristal líquido y transmitidas logrando que la célula se repare; así mismo cada una de las emociones del cuerpo es una sustancia que a su vez tiene una estructura, ligada a un cristal líquido.

La enfermedad se puede deber a factores externos como virus, hongos, partículas tóxicas, radiaciones, etc. o internas de orden emocional (psíquico),en cualquier caso estos factores producen un desorden magnético y la interrupción de la armonía entre célula-magnet ita-cri s tal líquido, cerebro-neurotransmisor-cris tal líquido-magnetita, etc. De tal forma que si sólo se corrige la parte bioquímica de la célula o del cuerpo y no se toma en cuenta el cuerpo magnético o sistema “ECOR” la enfermedad deteriorara progresivamente otras funciones.

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